Reglas claras y buenas prácticas para el relacionamiento entre el Estado, las empresas y las comunidades

Andrés Molano-Rojas*, Felipe Zarama**

Bogotá, D.C., abril de 2017

 

El relacionamiento entre el Estado, las empresas y las comunidades no siempre es funcional, lo cual dificulta el logro de dinámicas verdaderamente cooperativas. Los mecanismos de participación han sido uno de los instrumentos que se han empleado para regular las relaciones entre los tres actores. No obstante, se requieren esquemas de gobernanza que, sobre la base de reglas claras y pertinentes, definan responsabilidades; señalen los alcances, condiciones y límites de los procesos participativos; y establezcan procedimientos de arbitraje y seguimiento. Lo anterior es fundamental para sincronizar las expectativas de los actores involucrados, aprovechar el potencial de la participación y estimular la adopción de buenas prácticas —tanto por parte del Estado, como de las empresas y las comunidades— que impulsen el perfeccionamiento institucional, y contribuyan al desarrollo económico y al progreso social.

(*) Director Académico, Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga
(**) Investigador, Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga
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