La frontera entre Colombia, Brasil y Perú

Los límites con Brasil (1.645 km) y Perú (1.626 km) configuran la segunda y tercera fronteras más extensas de Colombia.  Sin embargo, a pesar de la longitud de los límites, la relación bilateral parece con frecuencia existir “a pesar” de la frontera y no “gracias” a ella.  Se trata, en efecto, de una frontera mayoritariamente selvática —que algún estudioso ha calificado de “inmenso mar verde”—, que con mucha frecuencia queda relegada a la periferia no sólo de los territorios respectivos sino de la agenda binacional, que suele construirse directamente de capital a capital, pasando por alto las realidades complejas de la zona.

En el plano económico, la relación de Colombia con estos dos vecinos ha sufrido variaciones importantes en los últimos años.  Así, por ejemplo, en 2007 Brasil fue el decimocuarto socio comercial de Colombia, pero en 2014 se convirtió en el noveno destino de las exportaciones colombianas (que ascendieron a USD 1.622 millones).  En el mismo periodo Perú pasó de ocupar el séptimo al décimo puesto (con exportaciones que sumaron USD 1.186 millones), no obstante haberse conformado entre tanto la Alianza del Pacífico.

El epicentro comercial de frontera entre los tres países se ubica en la zona que integra geográficamente a los municipios de Leticia, Tabatinga y Santa Rosa de Yavarí. Esta área concentra el mayor nivel de intercambio comercial y flujo de personas en la frontera. Sin embargo, debido a su condición selvática, es relativamente poco poblada y su infraestructura terrestre no logra conectar a las ciudades con el interior de los países. Se trata de una región aislada geográficamente, con una baja integración económica, y que ha sufrido los efectos del conflicto armado colombiano, la acción de los grupos armados ilegales y el crimen organizado. Cabe recordar que esta triple frontera es una zona geoestratégica para los tres Estados en razón de su alto valor ambiental, hídrico y la posición geográfica. Un valor estratégico que también es aprovechado por las organizaciones ilegales y criminales que allí operan.

En esta frontera se observa que la relación entre los tres Estados se circunscribe a asuntos concernientes a los temas de seguridad y defensa, los cuales en su mayoría se abordan mediante el diálogo bilateral, debido a la ausencia de un esquema tripartito de coordinación. El énfasis en seguridad pretende neutralizar la acción ilegal y, en ocasiones violenta, de los grupos criminales que emplean al trapecio amazónico como ruta para diversas formas de tráfico ilegal. Así, la zona fluvial y parte de la cuenca del rio Amazonas es utilizada como trayecto para llevar la droga colombiana hasta las costas brasileñas en el Océano Atlántico, donde parte con rumbo a África y finalmente Europa. El espacio aéreo es empleado igualmente con estos y otros fines ilícitos.

Formalmente, tanto Colombia como Brasil definen el crimen transnacional como una amenaza en sus estrategias de seguridad y defensa. El tráfico de armas y drogas, la corrupción y la minería ilegal son algunos de los principales problemas que aquejan a la frontera compartida entre estos dos países, y que se extienden al límite colombo peruano. Sumado a este tráfico ilícito tradicional, por esta zona estructuras criminales trafican también especies silvestres, piedras preciosas y maderas finas. Estas actividades ilegales son en parte propiciadas por la falta de compatibilidad normativa entre los tres Estados, por ejemplo en lo concerniente a las normas de extracción, transporte y comercialización de dichos recursos1.

Aunque existen iniciativas diseñadas con un enfoque social, dedicado específicamente a temas de desarrollo e inclusión social, la relación con Perú en la frontera es igualmente dominada por temas de seguridad, a través del Mecanismo de Consulta y Coordinación Política (2+2) –que integra a los Ministerios de Relaciones Exteriores y de Defensa– y a la Comisión Binacional Fronteriza (COMBIFRON).

Finalmente, una de las áreas en las que debería existir mayor apoyo binacional, tanto con Brasil como con Perú, es en la protección de la región amazónica. Esto implica el aprovechamiento de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónico (OTCA), a efectos de diseñar e implementar programas locales enfocados a la protección de la biodiversidad y el manejo forestal conjunto. Asimismo, con base en la experiencia del Plan Peruano-Colombiano para el Desarrollo Integral de la Cuenca del Río Putumayo, se deberían formular programas binacionales, e incluso entre los tres Estados, que se encarguen de proteger las riquezas presentes en la región amazónica.

El Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga y la Fundación Konrad Adenauer se han propuesto promover el debate y la reflexión colectiva en torno al papel que podrían jugar las áreas de frontera en un eventual escenario de posconflicto, especialmente en materia de política exterior, seguridad, construcción de paz y desarrollo socio económico. Sugerimos entonces una discusión inicial alrededor de los siguientes interrogantes:

  • ¿Cuáles deben ser las prioridades en términos de intervención institucional en la frontera de Colombia con Brasil y Perú en un eventual escenario de posconflicto?
  • ¿Qué potencialidades de desarrollo socio económico y medioambiental alberga esta frontera y cuáles son los actores relevantes que deberían ser vinculados a una estrategia integral para su aprovechamiento?
  • ¿Cuáles son las asimetrías que mayor impacto tienen en la dinámica transfronteriza?
  • ¿Cómo fortalecer y consolidar los mecanismos de coordinación binacional tanto con Brasil como con Perú a todo nivel para así articular acciones conjuntas a problemas compartidos?

Las anteriores preguntas no son taxativas ni excluyentes, están encaminadas a ofrecer un marco para la discusión, sin que eso signifique que los participantes de la Mesa de Expertos no puedan plantear consideraciones adicionales. El debate se regirá por la regla Chatham House, según la cual los participantes podrán invocar los principios de reserva, no identificación y no atribución (para más información acerca del alcance de esta regla consultar www.chathamhouse.org/about/chathamhouse-rule).

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