El resultado de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia

 

Bogotá D.C., junio de 2018

1. Caracterización de la jornada electoral

1.1. La jornada electoral se desarrolló sin incidentes significativos, ni acciones violentas o vandálicas que impidieran el normal funcionamiento de los puestos de votación o la afluencia de los electores. Se presentaron casos aislados de denuncia de malas prácticas electorales, según la información recabada por las autoridades. La tendencia en materia de participación ciudadana se mantuvo (primera vuelta: 53,38 %; segunda vuelta: 53,04 %), lo cual hace de este uno de los procesos electorales más concurridos en la historia reciente de la democracia colombiana.

1.2. En ese sentido, no se cumplieron los pronósticos que apuntaban a un descenso sustancial en la participación entre primera y segunda vuelta, ni a un aumento sin precedentes del voto en blanco (si bien este se duplicó de la primera a la segunda vuelta, y hasta representar el 4,20 %).

1.3. La diferencia que separa al candidato ganador, Iván Duque (Centro Democrático), del candidato Gustavo Petro (Coalición Petro Presidente) fue de 12,17 %. Esta ventaja fue suficiente para generar credibilidad y confiabilidad, aún a pesar de que el candidato Petro hubiera puesto en entredicho repetidamente la transparencia del proceso y de la actuación de las autoridades electorales.

1.4. El proceso electoral en su conjunto pone en evidencia el desdibujamiento de las maquiarias políticas tradicionales y la incapacidad de los nuevos partidos y movimientos para actuar articulada y coordinadamente. Hoy por hoy, sólo el Centro Democrático parece comportarse como un partido político sólido.

1.5. La fórmula derrotada en la segunda vuelta (Gustavo Petro, Angela María Robledo) pasará a ocupar sendas curules en el Senado y en la Cámara de Representantes. Lo anterior, sin embargo, no les garantiza el liderazgo o la orientación de la oposición en el Congreso, debido a la limitada fuerza de su bancada propia y a la previsible desagregación de la coalición (integrada, entre otros, por sectores del Partido Verde y del Polo Democrático) que le ofreció su apoyo.

1.6. Tal como lo ha dejado entrever en su discurso tras la jornada electoral, lo más probable es que Gustavo Petro apueste por combinar la oposición formal en el Congreso con la movilización permanente en las calles (lo que sus seguidores ya han empezado a llamar “la resistencia”), mientras sigue impulsando su proyecto político, primero de cara a las elecciones municipales y departamentales de 2019 y luego frente a las presidenciales de 2022. En sus propias palabras —que evocan las que en su momento pronunciaba Hugo Chávez en 1992: “‘No me siento derrotado, por ahora no seremos gobierno”.

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