Boletín No. 23 Carrera Diplomática y Servicio Exterior

Carrera Diplomática y Servicio Exterior

Diversos sectores políticos y académicos de nuestro país han llamado la atención sobre la necesidad de fortalecer la Carrera Diplo-mática y Consular y el Servicio Exterior. La legislación actual en esta materia, consig-nada en el Decreto No. 274 de 2000, ha sido especialmente criticada por la carencia de ins-trumentos efectivos que eviten que los Emba-jadores y otros cargos diplomáticos sean designados por motivos diferentes al mérito, y por reducir excesivamente los requisitos exi-gidos para desempeñar tales cargos. En 1996, Juan Tokatlián aseguró que la Can-cillería y el Servicio Exterior colombiano ca-recían ampliamente de la habilitación técnica y profesional necesaria para asegurarle a nuestro país un intercambio diplomático, po-lítico y económico eficiente con otros Esta-dos y Organismos Internacionales e incluso para proteger y asistir a los nacionales co-lombianos que se encuentran fuera del país1. Ésto, sumado a la escasa modernización institucional, la precariedad y descoor-dinación administrativa, la politización buro-crática, la baja profesionalización y la gran improvisación, característicos de nuestro ser-vicio diplomático, hacían ver en ese momen-to la necesidad de tomar medidas urgentes que corrigieran estas profundas debilidades. Sin embargo, desde 1996 las acciones reali-zadas para mejorar el deficiente panorama han sido pocas y las debilidades del servicio diplomático  continúan latentes.

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